Aintab es el nombre del lugar en el mundo de donde provenimos. Dun, en armenio, significa "casa".
Nuestra historia comenzó hace más de un siglo, cuando nuestros antepasados -sobrevivientes del genocidio perpetrado por el Estado turco- debieron huir de Aintab, su lugar en el mundo, su tierra histórica. Cruzaron el mar y llegaron a este país, donde encontraron la paz y la prosperidad. Aquí nacimos nosotros, sus descendientes.
Ellos nos legaron su lengua, sus tradiciones, sus refranes, sus comidas y esta casa; nuestra casa.
Hoy -al igual que ellos lo hicieron con nosotros, en el pasado- tenemos un legado para trasmitirles a las presentes y futuras generaciones de argentinos, descendientes de los armenios de Aintab.
Nuestro mensaje para ellos se resume en este breve verso escrito por el gran poeta armenio Baruir Sevag, "Estamos, perduraremos y nos multiplicaremos"