La historia de Levon de Lusignan, último rey armenio y señor de Madrid

17.02.2026
Levón de Lusignan, según un grabado publicado en  "Historia de la Villa y Corte de Madrid" (1862) de
Levón de Lusignan, según un grabado publicado en "Historia de la Villa y Corte de Madrid" (1862) de

 

La historia ofrece, en muchas ocasiones, rarezas exquisitas que deleitan a los lectores. Una de ellas es, sin duda, la historia de Levon VI de Lusignan, último rey de Armenia.

La casa de Lusignan pertenecía a la nobleza francesa de la región de Poitiers, en el centro-oeste del país. Durante las cruzadas, los hermanos Guy y Aimerus de Lusignan llegaron a Tierra Santa donde hicieron una gran fortuna a partir de sus éxitos militares.

Más tarde, cuando los santos lugares cayeron en manos de los turcos selyúcidas liderados por Saladino, Guy abandonó San Juan de Acre y partió con una flota rumbo a Limassol, en la isla de Chipre. Allí le compró la isla a la Orden de los Templarios y se convirtió en rey. En ese estratégico lugar, situado frente a las costas turcas y griegas, los Lusignan gobernaron hasta 1474.

Uno de los descendientes de la rama chipriota de los Lusignan fue elegido rey de armenia y ascendió al trono en el año 1373 con el nombre de Levon V. Sin embargo, su reinado fue demasiado breve: en abril de 1375, la ciudad de Sis, capital de reino, cayó en manos de los mamelucos. Levon fue capturado y pasó siete años de cautiverio en El Cairo.

Finalmente, el rey Juan I de Castilla pagó su rescate y lo recibió en su corte. El monarca castellano le concedió a Levon el señorío de Madrid, Andujar y Guadalajara a título vitalicio, lo que le produjo una módica renta anual de 150.000 maravedíes (aproximadamente 30.000 euros actuales) con la cual pudo sobrevivir en su exilio.

Levon de Lusignan estableció su residencia en Calais, Francia, donde murió el 29 de noviembre de 1393; veinte años después de haber sido entronizado. Sus restos fueron inhumados en el Convento de las Celestinas, en París y allí permanecieron hasta el estallido de la revolución francesa, cuando las multitudes exaltadas los profanaron, al igual que otras tumbas pertenecientes a la nobleza. En la actualidad, el mausoleo de Levon V se encuentra en la basílica de Saint Denis, en las afueras de la capital francesa.

Por su parte, las reclamaciones del trono armenio de Cilicia pasaron, por derecho hereditario, a la casa de Saboya, quienes gobernaron Italia hasta junio de 1946.

Esta es, en resumidas cuentas, la curiosa historia de Levon VI Lusignan, último rey armenio de Cilicia quien, luego de perder su trono, fue el señor de Madrid.

    

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